Tiros en Moreno alrededor del blindado


SOCIEDAD › FALLECIO UN JUBILADO, RESULTARON HERIDAS TRES EMBARAZADAS, OTRA MUJER DE 54 Y DOS CUSTODIOS

Por Horacio Cecchi

Según las crónicas bancarias, la fila de espera para que se abriera el Banco Foto: TélamSupervielle, sucursal Moreno centro, era de una cuadra alrededor de las 9 de la mañana de ayer. A esa hora fue que llegó el camión de caudales de Prosegur con sacas de dinero –cubierto por seguro contra robo–, portavalores, guardias y armas para reducir los riesgos de las aseguradoras, los primeros con sus correspondientes seguros por si en el trámite de reducción de riesgos de las aseguradoras sufrían algún tipo de lesión. En ese mismo momento, después de que un hombre que formaba parte de la fila se apartó y gritó “¡Todos al piso!” a los de la fila, empezó el jaleo y los tiros entre 5 y 7 asaltantes, según los diferentes testimonios, y los portavalores y guardias del blindado. El resultado: un jubilado muerto, dos de los de Prosegur heridos –uno de ellos grave– y cuatro mujeres, tres de ellas embarazadas, heridas, ninguna grave, aunque una de las embarazadas continuó internada y en observación. A última hora, el Supervielle lamentó en un comunicado la muerte del jubilado, cliente de la sucursal, pero aseguró que todo ocurrió puertas afuera de la entidad. Nadie aseguró a quienes formaban la fila sobre semejante experiencia frente a la puerta de un banco, aunque es probable que algunos de ellos estuvieran asegurados como criterio personal.

El escenario del tiroteo se desplegó en Nemesio Alvarez al 200, pleno centro de Moreno. En el 248 de esa calle se abre la mentada sucursal del Supervielle. Una mujer, María Estela, que formaba la fila, aseguró que a la hora protagónica había allí una cuadra de largo. Es probable que llegara a media cuadra, a tenor del número de la entidad, pero metro más, metro menos, la mujer quiso decir que había mucha gente.

También coinciden los testimonios en que la hora en que empezaron los tiros fue a las 9 (aunque la precisión policial luego señaló las 8.40), momento en que llegó el gigantesco blindado amarillo de Prosegur del que bajaron dos guardias armados y el portavalores con al menos una saca de billetes, mientras que en el interior del vehículo quedó el chofer y el acompañante armado.

“Un joven que formaba la fila nos gritó ‘¡Todos al piso!’”, sostuvo María Estela, quien logró correr hasta dentro de una mueblería, pero debió ser atendida luego porque sufrió un pico de presión. El joven, según otros testimonios, llevaba un sombrero que le cubría medianamente el rostro, no a la vista de quienes formaban la fila sino de las cámaras de seguridad, ubicadas en altura. El grito de “¡Todos al piso!” evidencia que la intención inicial era no provocar heridos entre los que formaban la fila, aunque, como los guardias del blindado, estaban armados y dispuestos a pelear a tiros por el botín.

De una camioneta Peugeot Partner, seguramente robada y con seguro, que luego apareció con manchas de sangre dentro, a unas 5 cuadras, y de otro vehículo bajaron dos grupos de hombres armados que junto al de la fila sumaban un número impreciso que osciló según los testimonios entre 5 y 7.

“Portaban FAL, fusiles calibre 223 y pistolas 9 milímetros”, dijo a los medios el superintendente de la Zona Oeste de la Bonaerense, Carlos Bianchi. Apenas se abrió fuego fue herido el jubilado Francisco Figueroa, de 75 años. Según el viceministro de Salud bonaerense, Sergio Alejandre, sufrió “lesiones de arma de fuego en el tórax y miembro superior izquierdo, su estado era muy crítico con heridas que comprometieron la vida del paciente”. También resultó herido de consideración uno de los custodios, de 35 años, “con heridas en el tórax, región malar derecha y miembro inferior izquierdo”, según el funcionario. Ambos fueron derivados de urgencia al Hospital Provincial Mariano y Luciano de la Vega, donde fueron intervenidos quirúrgicamente, aunque Figueroa falleció. El custodio fue derivado a un sanatorio privado por la ART.

Otro custodio, de 42 años, fue herido, pero no de gravedad. Entre la fila, cuatro mujeres fueron las restantes heridas, una de ellas de 54 años, y tres embarazadas, de 22, 35 y 38 años. Pero sólo quedó en observación la de 22, aunque no revestía gravedad.

Los custodios se habían parapetado frente a la mueblería donde la testigo María Ester había corrido a ocultarse. El chofer del gov camión avanzó con el vehículo para cubrir a sus compañeros, mientras los disparos continuaban. A cifras de Bianchi, “los asaltantes dispararon cien proyectiles”. No especificó los disparos de los custodios. Y alrededor suyo aseguraban que la banda “conocía todos los datos de horarios del camión y la carga de valores”. Finalmente, la banda desistió y huyó en los dos vehículos. En la Partner, abandonada a cinco cuadras, como se dijo antes, se hallaron manchas de sangre que indican que uno de los asaltantes resultó herido.

Horas más tarde, el banco envió el parte de prensa mencionado. Aunque todo sucedió afuera, ocurrió por dinero del banco. Con un garaje interno hubieran evitado tanta tragedia.

En: Página/12

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5 comentarios

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5 Respuestas a “Tiros en Moreno alrededor del blindado

  1. Horacio Raverta

    Hola Horacio Cecchi, me permito hacer una reflexión sobre su nota del asalto al blindado en Moreno, se aprecia cierta imparcialidad en el trato de los protagonistas del hecho delictivo. Usted sabe que las frases están cargadas de intenciones, y Ud. hace uso de ellas como: “los guardias del blindado, estaban armados y dispuestos a pelear a tiros por el botín” o “el camión de caudales de Prosegur con sacas de dinero –cubierto por seguro contra robo–, portavalores, guardias y armas para reducir los riesgos de las aseguradoras, los primeros con sus correspondientes seguros por si en el trámite de reducción de riesgos de las aseguradoras sufrían algún tipo de lesión” o la visión que deja la nota de los criminales con “El joven, según otros testimonios, llevaba un sombrero que le cubría medianamente el rostro, no a la vista de quienes formaban la fila sino de las cámaras de seguridad, ubicadas en altura. El grito de “¡Todos al piso!” evidencia que la intención inicial era no provocar heridos entre los que formaban la fila”. De esta forma no queda claro qienes son los malo, en realidad los buenos paracen los asaltantes. Tal vez el final de la nota, donde insinúa que “Con un garaje interno hubieran evitado tanta tragedia.” , debería haber sido el comienzo de la nota cargando las responsabilidades al sistema financiero, que es el sector de servicios que mas ha ganado en los últimos 100 años y que poco ha invertido para brindar seguridad a la ciudadanía “a la que sirve”, donde ni siquiera hay baños en sus locales donde se hacen horas de cola por falta de personal y espacio físico.

    Espero no ofenderlo, solo es una reflexión de la forma en que transmite la información.

    Lo saludo

    Horacio Raverta

    • Gracias por el comentario, que de ninguna manera me ofende. Al contrario.
      De todos modos si analizás el primer párrafo, gira en torno a que el dinero estaba asegurado, que es lo que entendí como lo más destacable para dar cuenta de que los tiros, muerte y heridos se produjeron por evitar el pago de la aseguradora y no por el dinero en sí mismo, en contraste con las vidas de las personas que por más seguro que haya no tienen devolución.
      Es cierto, como bien lo leíste, la información está interpretada (como toda información). También leés con exactitud cuando quiero destacar que no está claro “quienes son los buenos y quienes los malos”, porque a mi entender no es ni una cosa ni la otra. Pero en el caso de este asalto hay responsabilidades y no sólo de los asaltantes como se quiere hacer creer en las crónicas policiales comunes.
      En todo caso, si los asaltantes se hubieran llevado el dinero sin derramar sangre, hubiera pagado el seguro. Eso ocurrió con Vitete Sellanes en el robo al Banco Río por el túnel. Para eso hace falta inteligencia del lado del ladrón y no pretender defender a la aseguradora cueste lo que cueste, del lado policial. En el caso del Río, robó muchísimo más que lo que había en esa saca, no hubo tiros aunque hubo gente expuesta a que la policía entrara a los tiros. No ocurrió porque de ambos lados se manejaron en forma inteligente. Vitete después fue detenido y condenado. Pero el dinero nunca apareció. La aseguradora pagó, la clientela no sufrió más que el susto, pero ni siquiera perdió dinero, tampoco el banco. La única que perdió fue la aseguradora, cuyas ganancias tienen en cuenta esas pérdidas, así que podemos empezar a imaginar responsabilidades escalonadas.
      Y si hasta ahí estamos de acuerdo, no lo sé, podemos empezar a pensar que las responsabilidades están mal distribuidas. Se castiga más al que produce el asalto que al que tiene todo el poder de decisión y económico de evitarlo antes (el Estado y el banco), con lo que uno puede concluir que no hay interés en evitar muertes sino en seguir protegiendo que la aseguradora no pague por su riesgo. Es sencillo, los tiros le garantizan a la aseguradora reducción de riesgos, es decir, mantener su negocio vivo, en contraste con lo que esto produce (muertes).
      Suponiendo que al reducir la protección la aseguradora suba el costo del seguro, esto se evita fácilmente: se construyen garages. Es fácil, una circular del Banco Central (que tiene garage para que los blindados entren y descarguen dentro) que obligue a los bancos a construirlos. Fácil? Ese es el problema. No es fácil que el BC lo haga ni en este ni en ningún gobierno. El negocio de los bancos no se suele tocar. A menos que haya mucha presión periodística que vuelque la opinión pública. Por eso, salvo ésta, las crónicas van a contar las minucias de los tiros y el salvamento heroico contra el mal, y los medios aseguran el status quo y la posibilidad de seguir repitiendo noticias como ésta, sin gastar en analizar otras vertientes.
      No es mi tarea.
      Por eso, acuerdo Horacio, mis notas interpretan la realidad de una manera y las otras de otra.
      Gracias por tu opinión y por el intercambio que permitís.

      Horacio Cecchi

  2. graciela

    Te felicito por la nota, realmente da cuenta de la diferencia entre quienes son los que estan seguros y quienes no… la gente herida y fallecida, era gente que seguramente iba a cobrar su magra jubilación o la asignación universal, porque los “clientes grossos” no van a las 9 a hacer la fila en un banco…..
    Dime lo que aseguras y te dire quien eres!

    un abrazo, gracias por hacer la diferencia…

  3. interesante cambio de ángulo que deja al descubierto un punto de vista que otros ocultan o no quieren ver,, una lucha desproporcionada pero necesaria, se puede hacer sin aliados?

  4. alba noemi perez saiz

    Excelente nota periodista,la lectura repetida,como es mi costumbre,hace que salgan a la luz deducciones,los intereses son tan distintos,por un lado el banco y la aseguradora(sin detrimentos honerosos que no estén contemplados en convenios),por otro la vida y protección de la sociedad;deberían imponerse reglas claras y parejas,despues de todo el BC es un engranaje con peso¿o no?
    Muy bueno,gracias.

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