Acusada de abandono, abandonada


Por Horacio Cecchi

Era de esperar. En el juicio en su contra, María Ovando lleva la peor parte: está acusada por quien la debió proteger. Mucho más, el Estado debió proteger a su hija, por la que ahora clama castigo, nada menos que por abandono.

Durante el juicio fueron citados, como testigos, prácticamente todos los responsables de que María Ovando haya pasado por el banquillo: el intendente de Colonia Delicia, Eberht Vera, aseguró que habían provisto de cuchetas, elementos del programa Hambre Cero como mamaderas, leche, kits de cubiertos. Dijo que Ovando vivía a 12 kilómetros de la municipalidad y a tres del centro de salud más cercano. Dijo que la visitó y que ella concurría semanalmente a la municipalidad. Dijo que la madre de Ovando la acusaba de dejar encerrados a los hijos cuando no estaba. Traduzco para los más urbanos, 120 y 30 cuadras de ida y otro tanto de vuelta. ¿Se supone que debería ir con los 12? ¿Algún familiar la ayudaba para cuidarlos, incluido el entonces no fallecido Demetrio Godoy Ramírez, su pareja? ¿Por qué sus hijos estaban indocumentados, no estaba garantizado de parte del Estado? El fiscal Federico Rodríguez dijo que Ovando había mentido, que está probado que se le dieron planes: “Sí, se le había dado algo”. Da pudor pero dijo así: “Algo”.

Citaron a los médicos. El director del hospital de Delicia, Julio Benítez, dijo que asistió a la mujer en su domicilio (traduzco, 16 metros cuadrados, 14 personas al menos), donde había encontrado a la pequeña con un cuadro de desnutrición crónica, cuatro meses antes de su muerte. También dijo que sus hermanitos de 2, 4 y 6 años tenían pediculosis, lesiones en el cuero cabelludo y también estaban en estado crítico. Benítez ordenó antibióticos, les aplicó las vacunas que les faltaban y le recomendó a María Ovando llevar a sus hijos al centro de salud o al hospital de Delicia. Dijo que nunca los llevó, ya que no había registro de su visita. Traduzco, 30 cuadras de ida y 30 de vuelta con uno o más de sus hijos. Dejando de lado a María Ovando, el director conoció la situación de los niños. ¿No existe obligación por parte del Estado de asistir a los niños cuando es evidente que sus padres no logran, por el motivo que fuere, promover su atención? ¿Acaso con una recomendación alcanza para salvar las responsabilidades?

Godoy Ramírez murió bastante después de morir la niña. ¿No era responsable? ¿El juez Roberto Saldaña primero y el fiscal Federico Rodríguez ahora juzgan el rol de la buena madre?

¿Si el Estado usa ahora la fuerza, por qué no la usó antes, la fuerza centrífuga de sus camionetas para el traslado, por ejemplo? Dirán, porque ya lo han dicho, “una vez, sí; dos, tres veces, tal vez; es mucha gente humilde, no se da abasto”.

María Ovando, analfabeta, 12 hijos, indocumentados, vivienda de 4 x 4, picapedrera, abandonada por sus parejas y su familia, a 30 cuadras de ida del centro de salud y 120 de la municipalidad.

En: Página/12

Anuncios

8 comentarios

Archivado bajo Opinión

8 Respuestas a “Acusada de abandono, abandonada

  1. alba noemi perez saiz de naistud

    María Ovando es víctima de un sistema que la desprotegió.
    Los agentes sanitadios y de salud no cumplieron su rol.
    Analfabeta,picapedrera,pobre,indocumentada como sus hijos,es la única culpable del drama vivido?
    Abrazos Horacio.

  2. Mariel Franco

    Horacio:

    Quiero felicitarte por la nota, que aunque breve muy concisa, sobre el papel del Estado en el “abandono” de niñ@s a manos de sus madres/padres.

    Has sido muy claro en tu exposición y se trasluce también tu furia.

    Soy trabajadora social y sé muy bien de lo que hablas, lo he visto durante más de 15 años en Argentina (ahora vivo en Madrid) trabajando con familias que se acercaban al sistema sanitario (trabajé en hospitales públicos) en iguales condiciones y lo primero que hace el sistema es acusarla de abandono, a las madres, incluso los padres parece que en esta historia no cuentan. Sobredimensionando de esta forma el supuesto “instinto maternal” al que nos hemos visto las mujeres sometidas durante siglos.

    No existe la capacidad por parte de la sociedad de poder ver más allá del dato fáctico, el poder ver que cuando ocurren situaciones de este tipo, hay otros actores detrás (ausentes en este caso) que debieran también formar parte de la solución de los problemas sociales. Lo mismo sucede con las mujeres que dan sus hijos en adopción, nadie ve el abandono anterior que existe hacia ella.

    En fin, el tema da para mucho más, pero no quiero aburrir.

    Realmente quiero felicitarte por nota

    Saludos desde Madrid,

    Mariel Franco

  3. Iván T.

    Hola Horacio.

    Leí tu interesante nota.
    Creo que me hubiese gustado leer también qué hacer en estos casos como espectador.
    Qué hace un ciudadano común cuando ve este tipo de problemas, qué instituciones del estado
    Quiénes son los responsables de actuar, eso aumentaría el valor informativo.

    Ivan.

    • Gracias Iván. En realidad no tengo una respuesta qué podría hacer. En general, casos como el de María Ovando transcurren en la vida intrafamiliar y en la silenciosa trama que arma el Estado. Seguramente, la sociedad tiene a su alcance situaciones en las que aparece cruzada, individualmente o no, por participaciones de este tipo. Todos, de alguna manera tenemos responsabilidad. Creo que individualmente alcanza con no naturalizar el problema y tratar de formar opinión que se oponga a la mirada facilista. Seguramente los especialistas puedan opinar mejor que yo al respecto.
      Atentamente
      Horacio.

  4. Jorge Antonio Kirchner

    Horacio:
    Por lo que puedo apreciar en tus notas publicadas hoy en P12 veo que seguís siendo parcial a pesar de todo el trabajo de diferentes artículos y opiniones que te envíé.
    “María Ovando lleva la peor parte: está acusada por quien la debió proteger. Mucho más, el Estado debió proteger a su hija, por la que ahora clama castigo, nada menos que por abandono.”

    Entre otros comentarios tuyos muy pero muy parciales. ¿Por que no publicas los dichos de los testigos, vecinos y la propia madre? Para vos es muy fácil decir que el estado debe ir a los hogares donde existen familias en estado de extrema pobreza. Lo que no analizas es que son muchas esas familias y una cosa es ser pobre y no PODER conseguir un mejor pasar para sus hijos y otra cosa es Mariía Ovando que no tenía ganas de atender a sus hijos.
    Soy padre de tres hijos y daría mi vida para que ellos tengan alimentos y vida sana. Estimado Horacio ESO ES INSTINTO BIOLÓGICO DE TODO SER VIVO.!!!!!!!.
    Si sos padre debes entender claramente lo que digo. Ella podía salir a cazar pajaritos pero no podía conseguir alimentos para sus hijos!!. En este país y con este gobierno inclusivo el que se muere de hambre es porque es un haragán, y vos bien lo sabés. No se puede aceptar esa postura de decir que la pobre criatura se murió porque el estado no la atendió debidamente. Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña. “María Ovando, analfabeta, 12 hijos, indocumentados, vivienda de 4 x 4, picapedrera, abandonada por sus parejas y su familia, a 30 cuadras de ida del centro de salud y 120 de la municipalidad.” pregunto: Y por que no se fué ella a buscar ayuda? Por que no pidió a sus vecinos o a su madre que llamen a los de salud? Si te fijas en el video de Jorge Lanatta verás que tan analfabeta (como la pintás) no era.
    Concluyendo; me molesta de sobremanera la parcialidad de tus noticias, aborresco totalmente ese tipo de periodismo, del cual son abanderados Clarin., La Nación, Longobardi, Grondona, Leuco, Aguinis, Pepe Eliaschev, Nelson Castro, etc, etc. Tus artículos no son para nada objetivos, mas bien son tendenciosos.
    PERIODISMO OBJETIVO AUNQUE JUEGE EN CONTRA DE MIS INTERESES.
    LA VERDAD AUNQUE DUELA!!

    Jorge ANTONIO KIRCHNER

    • Mariel Franco

      Estimado Jorge, con permiso del titular del blog, me atrevo a responderte. Los problemas sociales no son unidimensionales. No son 1+2=3. No puedes reducir algo tan complejo a un mero “instinto biológico”. Esta madre, como tantas mujeres (argentinas en este caso) son víctimas de sus circunstancias desde que nacen y no sólo cuando comienzan ellas a ser madres. Probablemente esta mujer haya sido una hija muy parecida a lo que son ahora las suyas, con una historia de abandonos, malos tratos y deprotección por parte de las instituciones. Este que Horacio ha caracterizado a mi entender (profesional), muy adecuadamente, es un problema social que tanto en su generación como en su solución necesita de la actuación por omisión o presencia, de muchos y diversos actores, esto es instituciones. Esos niños y niñas deben estar incluidos en la escuela, deberán tener sus controles sanitarios periódicos, participar de actividades de ocio y recreación como cualquier niñ@ de otras clases. Pero sabes qué, seguramente todo esto que digo no se cumple con ninguno de ellos. La situación descrita probablemente se enmarque en un contexto de pobreza extrema por lo profunda y por lo duradera. Lo que antes dije, seguramente esta mujer sólo puede repetir lo que ha aprendido de sus historias de abandono ancestral, como la la mayoría de las mujeres de clases ni siquiera bajas, exlcuidas totalmente del sistema. El Estado está y existe justamente para encargarse de estas personas, para garantizar que su vida sea digna, aún dentro de la pobreza. Para hacer cumplir los derechos de los niños y niñas de estos sectores marginados de todo proceso (globalizador?). Dirás, que el Estado está para asistir a todos y cada uno de los niños, y sí claro, pero te aseguro que los demás niñ@s tienen sus derechos asegurados porque están incluidos, est@s no. El Estado está y es su obligación, la de equiparar y reparar las vidas miserables de estas personas.
      Que el de este gobierno es un modelo de inclusión, nadie lo niega, pero no nos quedemos en una concepción idílica y vacía de lo que significa INCLUSIÓN verdaderamente. Hay miles de niños y niñas a los que llegar aún, la Argentina no es sólo la C.A.B.A., basta con perderse por alguna tosquera de La Matanza y verás (si pones la atención adecuada) a muchas Marías Ovando y te preguntarás “cómo demonios esta gente sobrevive en condiciones que adivino, no tendrá tu perro.
      Es muy fácil analizar la realidad de otros, desde la confortabilidad que nos dá tener una cama limpia, una ducha donde limpiarnos, un acceso a internet y un teléfono móvil desde donde controlar a qué hora vienen nuestros hijos a tomar la merienda.

  5. María Sara Acardi

    ¡Ultima noticia!
    Acabo de escuchar en Radio Universidad que esta mañana fue absuelta
    María Ovando.
    Celebremos todos los que pedíamos su libertad!
    Saludos
    Ma. Sara Acardi

  6. Gabriela M.

    Gracias Horacio por ocuparte de desnudar este escándalo que es la metáfora mas cruda de lo mal que estamos como sociedad…. : (

    Gabriela

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s