Devoto: ¿pabellón VIP?


Mi columna de opinión publicada en la edición 133 de la Revista de la Asociación del Pensamiento Penal (APP)

Una resolución del SPF ordenó el traslado de los presos por delitos de lesa humanidad, alojados en el Hospital Penitenciario de Ezeiza, al pabellón 50 del penal de Devoto. La movida desató una polémica, con reclamos de los presos del pabellón 50 incluidos y declaraciones del ministro de Justicia Alak en Página/12,  que levantaron los decibeles.

La decisión del traslado de un hospital a la cárcel común, no es menor tratándose de torturadores y secuestradores, pero esconde grietas debajo de su presentación pública como “cárcel común a secuestradores y torturadores” que, en apariencia, motiva aplausos.

Para entender de qué se trata conviene expicar los hechos cronológicamente.

1) El pabellón 50 del penal de Devoto está preparado para recibir a internos que se encuentran en una fase muy avanzada de su condena, incluyendo a los estudiantes del CUD. Se encuentra fuera del perímetro y del cordón de seguridad. Gozan de un tratamiento acorde con esa situación previa a su salida del penal. Allí se encuentran alojados 15 internos.

2) En buena parte, esos alojamientos resultan de haber sido trasladados anteriormente quienes son estudiantes del CUD, cuyo lugar propio es el pabellón destinado al CUD, que fuera clausurado por una investigación judicial luego de un allanamiento inédito durante el período del ex director del SPF Alejandro Marambio, investigación que sin ofrecer demasiadas complicaciones (no es una causa compleja sino la suposición de que desde el pabellón se realizaban supuestos llamados para secuestros virtuales, que con sólo pedir el listado de llamadas a las empresas de celulares se puede determinar) lleva un año sin resolver nada.

3) En el Hospital Penitenciario Federal 1 de Ezeiza, 16 represores se encuentran internados y ya con alta médica. Se trata de Jorge Eduardo Acosta; Juan Antonio Azic; Julio César Binotti; Carlos Octavio Capdevilla; Víctor Francisco Cardo; Norberto Eduardo Cozzani; Adolfo Miguel Donda; Samuel Miara; Luis Abelardo Patti; Antonio Rosario Pereyra; Antonio Pernías; Claudio Orlando Pittana; Roberto Rosas; Danilo Alberto Sambuelli; Carlos Eduardo José Somoza  y Carlos Eduardo Trucco.

4) El SPF mediante la resolución 433 del 9 de septiembre de 2011, dispuso readecuar el pabellón 50 para recibir a los 16 represores.

5) Ninguno de ellos cumplió las fases de tratamiento correspondientes para alcanzar el sistema del pabellón 50, fuera del perímetro y del cinturón de seguridad, ya que no llevan cumplido el tiempo correspondiente.

6) Los internos del pabellón 50 presentaron un habeas corpus ante el juzgado de instrucción 38 porque consideran que sus derechos serán vulnerados al ser alojados en pabellones comunes donde recibirán un tratamiento por el que ya pasaron y cumplieron.

7) El juzgado concedió parcialmente el habeas corpus. Es decir, no atacó el derecho del SPF de disponer los lugares de alojamiento según su criterio, pero ordenó que ese criterio se ajuste por completo a no vulnerar los derechos adquiridos de los internos. En ese sentido, acogió la propuesta de que puedan ser regresados al pabellón del CUD clausurado para nada.

8 ) Apelada la medida, la Sala VI de la Cámara de Apelaciones, rechazó el habeas corpus con el argumento de que la resolución del SPF no tenía fecha de ejecución.

9) En una entrevista publicada en Página/12, el ministro de Justicia, Julio Alak, respondió a los reclamos de los internos. Su declaración abre a dudas. Se refiere al pabellón 49 bis y no al 50, tal como consta en la resolución 433, en el habeas corpus y en el fallo de la Cámara. Es posible que haya decidido como autoridad mayor, modificar el lugar de alojamiento de los represores, pero no está constatado por una resolución ministerial por lo que funcionalmente no queda validado por la sola publicación en un diario.

10) En la entrevista también sostiene que el traslado de los represores del hospital penitenciario a un pabellón implica el trato como presos comunes, tal como incluso lo subraya el título “A un pabellón común”. La apreciación es errónea ya que tanto el 49 bis como el 50 son pabellones que implican un tratamiento de fase de confianza, no son pabellones comunes sino de trato especial. Como bien señala Alak, no es un pabellón VIP, pero se trata de un pabellón con tratamiento que los presos han ganado en base a su esfuerzo. Lo que no señala Alak es que no se trata del lugar sino que el VIP es el tratamiento que se les da. Es decir, mientras que los alojados en el 50 reciben el trato merecido por su esfuerzo, los represores se encuentran en un lugar VIP (el hospital si es que ya tienen el alta médica) y serán trasladados a otro que, por sus característias, también será VIP (porque se encontrarán en una fase a la que aún no accedieron).

Dicho de otro modo, el traslado de los represores para liberar camas del hospital es positivo. Pero trasladarlos a un “pabellón común” significa trasladarlos a pabellones donde el tratamiento corresponda a los méritos y el tiempo cumplido tal como ocurre con cualquier alojado. El 50 está lejos aún de su alcance. No lo merecen, o lo merece el resto de los presos.

Más allá de todo esto, tampoco porque sean represores se los debe tratar diferencialmente. Si tienen edad o enfermedades como la que sufría Suárez Mason (era uno de los que serían trasladados pero falleció ayer de cáncer), deberían poder acceder a los derechos como detención domiciliaria, tal como lo merece cualquier preso. Por qué no debiera cumplirse con ellos? Pero si se cumple con ellos, se cumple con todos. Será o sería justicia.

Por otro lado, la entrevista desató polémica por consideraciones de Alak respecto a la inexistencia de tortura en las cárceles del SPF. El Cepoc respondió mediante una nota de opinión.

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6 comentarios

Archivado bajo Noticias, Opinión

6 Respuestas a “Devoto: ¿pabellón VIP?

  1. Florencia

    Horacio, como siempre sus artículos son muy precisos y serios. Además, suelen dar visibilidad a temáticas y personas que se encuentran en una situación de opacidad total frente a la sociedad toda. Eso es algo muy valorable y merece tal reconocimiento.

    Sin embargo, permítame disentir con los conceptos VIP (aunq sea entrecomillas) e Internos. Si bien puede ser un detalle menor, creo que usted entenderá la riqueza del intercambio.

    En cuanto a lo “VIP” me cuesta entender que una cárcel lo sea. Si bien sabemos que en estos contextos no se presenta una igualdad de acceso a necesidades básicas, y se convive bajo un mecanismo de gobernabilidad interna que evidencia una vulneración de derechos, considero que el discurso de creer que hay cárceles VIP funcionan como insumo para aquellas personas que luego reproducen que las cárceles son retiros espirituales.

    Sería interesante, en este sentido, problematizar la sistemática vulneración de derechos y el desigual acceso a derechos fundamentales, como la educación, el trabajo, la salud, y recordar que en las cárceles las personas que deben estar sólo privadas de su libertad ambulatoria, y no de otro derecho.

    Me veo en la obligación de aclarar que de ninguna manera defiendo a quienes recién en este momento se encuentran pagando una condena que deberían haber comenzado a pagar hace más de 25 años…

    Respecto al concepto de INTERNO, desde el GESEC (organización que presido) entendemos que esta forma de denominación refiere a una perspectiva biologicista (cercana a lo lombrosiano) que considera a la persona que se encuentra presa en una cárcel, como alguien que debe ser “rehabilitada” como si tuviera una enfermedad.

    Espero que comprenda el respeto con el que manifiesto estas opiniones.

    Desde ya, agradezco su labor cotidiana y espero algún día poder mantener un diálogo en forma personal para desarrollar este y otros temas, y principalmente escuchar sus opiniones que enormemente valoro luego de su relevante recorrido en el periodismo, destacando la perspectiva de derechos humanos siempre presente en sus trabajos.

    Saludos.

    Lic. Florencia Pérez Lalli

    • Florencia, agradezco el comentario. Por supuesto que tomo nota del término “interno” tal como lo definís e intentaré reemplazarlo cuando me sea posible.
      Respecto al término VIP, en inglés significa Very Importan People y a eso me refiero. En este caso, el tratamiento que se quiere dar a los represores bajo la idea de que se los trata como al resto. En ningún momento menciono que la cárcel sea VIP sino que el pabellón 50 está diferenciado en el tratamiento porque permanece fuera del perímetro de seguridad y quienes están allí alojados alcanzaron ese lugar por cumplimientos más que difíciles de alcanzar. Que los estudiantes del CUD estén allí no significa que sea un spa sino que están mejor que en otros pabellones por que lo ganaron con esfuerzo, y protestan, con todo el derecho, porque los quieren hacer retroceder.
      VIP en todo caso, y ese es el sentido de mi nota, es el trato que se le quiere dar a los represores, que merecerían ese pabellón cuando hayan pasado por las mismas circunstancias que exige el cumplimiento a cualquiera de los hoy alojados allí.
      Con esto quiero decir que los represores tienen los mismos derechos que el resto para ser juzgados y para cumplir su condena, que no es lo mismo que despojar a presos “comunes” de sus derechos para otorgarle a los represores una ubicación superior a la que les corresponde en la escala penal.

  2. fabricio

    Horacio, una situación similar respecto de la ubicación se reproduce en la Unidad Penal Nro 4 del Servicio Penitenciario Bonaerense de la localidad de Bahía Blanca. Los imputados por crimenes de lesa humanidad en el marco del juicio del V cuerpo de ejercito se encuentran alojados en un espacio preferencial acondicionado para ellos separados del resto de la población carcelaria. Por lo tanto, la realidad indica que la cárcel no es común. Indudablemente, la situación general obliga a pensar alrededor de las grietas del discurso politico y la realidad. Que no se respeta la progresividad en la pena. Que no existe clasificación respecto del alojamiento para personas penadas y procesadas.

    F.F

  3. Buen dato Fabricio, tomo nota.

  4. pablo

    el habeas lo presento Julio Cesar Remundo, skinhead condenado por matar a un chico de la colectividad judia, http://edant.clarin.com/diario/2008/04/12/policiales/g-06601.htm

    • Y cuál es el problema? está preso? sí. Lo condenaron? sí.
      Creés que habría que fusilarlo? que no merece comer? que no tiene que estudiar porque fue condenado?
      Estamos hablando de dos justicias diferentes?

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